La importancia del primer empleo en tu futuro profesional

Recién salido de la universidad, ¿y ahora qué?

Antes de lanzarte a la primera oferta de trabajo que se te presente después de la universidad, cálmate, pasa el subidón y considera esto: tu primer trabajo probablemente será una de las decisiones más importante que tomarás en tu carrera.

Nosotros también hemos estado ahí. Salimos de la universidad con mucha ilusión de entrar por fin al mercado laboral. A esto se suma la presión para no tardar mucho en encontrar nuestro primer puesto de trabajo. Y la guinda del pastel es un mercado laboral en crisis permanente. Esto hace que muchas veces nos pongamos nerviosos y nos conformemos con el primer puesto que nos ofrecen sin ni siquiera pararnos a pensar si realmente el trabajo cumple con lo que estábamos buscando. O si al menos ser un medio que nos acerque a él.

Y sí, es más fácil decirlo que hacerlo. En muchas ocasiones hay que pagar las facturas o queremos independizarnos. Pero eso no quita que sea preferible tener que vivir comiendo sopa de estrellitas durante una temporada, a hipotecar tu futuro de por vida. Y créenos, tu primer año de trabajo tendrá un gran impacto en tus oportunidades profesionales futuras, dónde llegues, tu salario y lo más importante, tu capacidad de realizarte laboralmente.

No nos equivoquemos, el típico discurso de que aun eres joven y puedes cambiar en el futuro a algo mejor, no te cuenta toda la verdad. Cambiar de carrera laboral pasados los 30 es muy complicado. No imposible pero sí tremendamente laborioso. A continuación, te indicamos cómo no cometer estos errores al seleccionar tu primer puesto de trabajo después de la universidad.

Hazte un plan profesional a 5-10 años

Para saber cómo llegar a un sitio, primero tenemos que saber dónde queremos llegar. Eso es una verdad de Perogrullo. Y ahora viene la pregunta del millón ¿Cuántos sabemos dónde queremos estar en 10 años cuando buscamos nuestro primer trabajo? 

Nunca pensamos en el coste de oportunidad de permanecer en un empleo que no nos va a generar ningún retorno en el futuro

Sabemos que da miedo pensar en el futuro. No tenemos ni idea de qué será de nosotros y es difícil imaginar lo que estaremos haciendo en cinco o diez años. Pero cuando estás dando el primer paso en tu trayectoria profesional, es más que importante asegurarte de que al menos va en la dirección correcta. Nosotros te damos este consejo basado en nuestros propios errores y la verdad es que nos hubiese gustado que alguien nos lo hubiese dado a nosotros. No procrastines trabajar en tu plan de futuro y no permitas que sea deriva la que decida tu destino.

Si bien tu primer trabajo probablemente no será el último puesto o empresa para la que trabajes en tu carrera, ten en cuenta que es un trampolín importante. Así que sé exigente y asegúrate de que cualquier oferta de trabajo que aceptes te ofrezca una buena experiencia y la oportunidad de adquirir habilidades transferibles. Cada paso que des debería, de alguna manera, ayudarte a alcanzar tus objetivos finales. Si no es así, aunque suene duro, descártalo. Algo que nunca pensamos es el coste de oportunidad que sufrimos al estar en puestos de trabajo que no nos aportan nada. Es duro, pero no por ello deja de ser verdad.

Ten un plan, una estrategia de cómo vas a llegar a tus objetivos. Por supuesto que las circunstancias pueden cambiar siempre, y a dónde querías llegar hace unos años ahora ha cambiado. Bien, pues redefine tu estrategia hacia tus nuevos objetivos. ¡No pasa nada! Lo importante y lo difícil es definir lo que quieres, porque una vez sabes eso, el camino que debes seguir es mucho más claro.

No dejes que te pueda la presión

Es cierto que muchos graduados universitarios actuales están sin trabajo o en empleos que no tienen que ver nada con lo que estudiaron. Pero eso no significa que debas conformarte con un puesto que no es adecuado para ti porque te sientes afortunado de que te hayan ofrecido algo.

En realidad, todo lo contrario. Intenta tomar distancia, piensa en lo que quieres y haz una investigación seria sobre la variedad de opciones que existen. Utiliza sitios como Glassdoor o LinkedIn, que pueden darte una visión interna de las empresas. Contacta con conocidos o escribe a los trabajadores de las empresas que te interesen por LinkedIn, especialmente si no estás seguro de las funciones de ciertos tipos de puestos de trabajo. Lee sobre las tendencias de la industria para obtener información sobre el mercado. Crea y desarrolla tus expectativas de lo que estás buscando y asígnate unas pautas mínimas sobre lo que estásdispuesto a aceptar. E intenta cumplirlas.

Haz las preguntas correctas

Otro gran error que muchos cometemos en la primera búsqueda de trabajo es no hacer las preguntas correctas que puedanhacerte una idea de en qué te estás metiendo exactamente. Estamos tan concentrados en “gustar” a la empresa que nos olvidamos que ellos también nos tienen que gustar a nosotros. Pregunta todo lo que quieras saber. No te cortes.

Ten preparada una lista de preguntas: pregunta a quien te entreviste que qué le gusta de trabajar para esa empresa (a los profesionales de RRHH les encanta esta pregunta), qué características te ayudarían a tener éxito en el puesto y la empresa, y cómo sería un día típico de trabajo. Este tipo de preguntas te arrojarán luz sobre lo que requiere el puesto, cómo es la empresa con la que te comprometes, qué espera tu jefe de ti y, lo que es más importante, si esa oportunidad es la más adecuada para ti.

Recuerda, cuanto más preguntes, más sabrás y mejor podrás evaluar tus opciones.

Considera el entorno en el que vas a trabajar

Los compañeros y superiores inmediatos son muy importantes a la hora de buscar tu primer empleo. Considera tu puesto de trabajo como el primer lugar después de la universidad donde empezar a crear una red de contactos profesionales. En España, de media, un 51% de los trabajos se consiguen a través de un contacto, hay comunidades dónde el porcentaje sube hasta un 80%. Es importantísimo generar esta red, porque en el futuro pueden ser estas las personas que nos echen una mano para avanzar en nuestra carrera. Obviamente no vale sólo con crecer tu red sin ton ni son. Hace falta realmente probar que eres un profesional capacitado y excelente para que puedan contar contigo en el futuro. Y sí, da un poco de pereza, pero formar esta red es algo que requiere tiempo y si no lo hacemos desde el principio, el coste de oportunidad puede ser muy alto.

Lo mismo ocurre con los jefes. La importancia en el desarrollo que vayas a tener va a venir en gran medida definida por las posibilidades que te vayan a ofrecer tus superiores. Es por ello que debemos ser especialmente cuidadosos a la hora de decidir si queremos uno u otro puesto de trabajo. Es imposible saberlo en un primer momento, pero existen maneras de poder hacerse una idea preguntando a empleados, exempleados, etc. Y, si tienes una entrevista directa con el responsable del puesto, no dudes en preguntar para intentar obtener esta información.

Piensa, reflexiona, tómate tu tiempo

Estas, entre otras, son las cosas que hay que considerar a la hora de empezar una carrera profesional. De todas ellas, si hubiese que seleccionar una idea sobre la que centrar todo, sería: piensa, reflexiona. ¿Dónde quieres estar en 10 años? Una vez lo tengas, el camino para lograrlo será mucho más claro y recto.

En Nextobee sabemos que las figuras de coaching o del mentor no son demasiado conocidos en España, lo que en muchas ocasiones lleva a desarrollos de carrera pobres y frustrados. Creemos que los beneficios que se pueden obtener invirtiendo en este tipo de servicios profesionales al principio de tu carrera pueden potenciar mucho tu desarrollo profesional en el futuro, saltándote muchos pasos en el camino. Para conocer más a los profesionales que ofrecen estas figuras, visítanos aquí.

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